Hacer jugar a Arturo Vidal en la posición de líbero, decidir
poner de titular a Mauricio Isla que llevaba más de 7 meses sin un partido de
verdad en el cuerpo y hacer jugar a un Jara que no es considerado en su club
fueron riesgos que decidió correr el estratega nacional, Claudio Borghi, para
enfrentar a Colombia, rival directo de Chile en la lucha por un cupo al mundial. Ante tanto riesgo la probabilidad de que algo
saliera mal era bastante mal y salió todo mal. Desde el comienzo Chile nunca
pudo imponer condiciones en el terreno de juego ante una selección Colombiana que
planteó un partido basado en una intensa presión y administrar la pelota con
posesiones largas, confiando en el buen pie de sus jugadores. Así transcurrían
los minutos con Chile corriendo detrás de la pelota, con grandes problemas para
salir desde el fondo con balón dominado e intentando cuajar algún contragolpe.
Pero Chile no era capaz de producir contragolpes ni mucho menos ataques
articulados; la falta de resolución de sus delanteros, la falta de movimientos
efectivos que permitieran filtrar balones con ventaja, la imprecisión con la
pelota en los pies y el escaso progreso atentaban contra la propuesta ofensiva
que intenta producir este cuadro en todos sus partidos. Mientras, Colombia
imponía su juego en el Monumental, aunque no lograba disponer de situaciones
claras de gol, de hecho, su llegada más clara en el primer tiempo fue un
cabezazo de Falcao, solo en área chica, tras un córner que elevó sobre el
travesaño. El partido transcurría de esta manera con un Chile con bajísimos rendimientos
individuales, solo sobresaliendo Matías Fernández y Gary Medel con su recuperación
de balones y fue este último el que cayó,
como tantas otras veces, en la trampa del rival buscando provocarlo
respondiendo con un manotazo ante una provocación de Perea. Tarjeta roja y
Chile perdía a uno de sus mejores hombres, en un partido en el que era
claramente inferior a su rival, pero apareció Matías con su talento, por lejos
el mejor de Chile hoy, para poner un remate cruzado inatajable para el arquero
Colombiano. Chile se iba al descanso ganando inmerecidamente.
Segundo Tiempo
Chile arrancaba el segundo tiempo en inferioridad numérica y
ante esa situación decidió pararse muy cerca del arco de Bravo, solo optando a
la opción de un contraataque bien coordinado. Colombia siguió fiel a su estilo,
aunque en el segundo lapso pudo encontrar más precisión y más espacio en
territorio chileno. No era posible decir que Colombia iba a empatar el partido,
pues el fútbol muchas veces no responde a la disposición de los equipos y
termina entregando muchas veces resultados sorprendentes e injustos, pero si podíamos
vislumbrar que Chile iba a sufrir. Colombia ya no solo dominaba, sino que
llegaba con peligro al arco de Bravo. Ese sufrimiento empezaría a concretarse
cuando James Rodríguez clavó un impecable tiro que dejó sin opción a Bravo,
previa falta evitable de Marcelo Díaz. El pánico y el desorden se apoderaron
del equipo de Borghi, que a esas alturas ya no contaba con las herramientas
necesarias para luchar por el partido y así no fue de extrañar que Falcao y
Gutiérrez convirtieran de manera consecutiva
para decretar el 3-1 y solo Bravo impidió que el resultado fuera más
abultado. Ambos definieron con todas las facilidades que entregaba una
descoordinada defensa chilena. El tiempo restante solo sirvió para que algunos
jugadores sumaran minutos y para hacernos cavilar en torno a algunas situaciones
como los preocupantes rendimientos individuales jugadores de algunos jugadores
como Sánchez, Suazo, Mena, Jara, entre otros; la real valía del plantel de
Chile y, lo más importante, que tan sólida es la idea de juego que tiene Chile
y si cuenta con los jugadores idóneos para llevarla a cabo.
Con esta derrota Colombia supera a Chile en la tabla de
posiciones y este podría caer hasta el quinto puesto dependiendo de los
resultados que se den.Ahora Chile enfrentará dos partidos cruciales. Primero
deberá enfrentar de visita a Ecuador, equipo al que no ha podido sacarle ningún
punto en condición de forastero en las últimas tres eliminatorios y luego
recibir a una encumbrada Argentina que cuenta en sus filas con el mejor jugador
del mundo y unos de los mejores jugadores de la historia: Lionel Messi. Además,
cebe recordar que Chile solo ha podido vencer una vez a Argentina por
eliminatorias, precisamente en las últimas eliminatorias con solitario gol de
Orellana. Así el panorama luce complejo, pero Borghi ha enfrentado momentos
complicados en su vida y en su carrera, tiene la capacidad para sacar esto
adelante y un buen grupo de jugadores, porque Chile tiene buenos jugadores,
pero algunos de estos deben subir su rendimiento en la selección chilena.

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