Una agradable jornada dominical y la posibilidad de asistir
a un partido de Colo-Colo después de superar el castigo impuesto por las
autoridades congregó a más de 14 mil fanáticos albos, quienes pudieron
presenciar in situ la mejor presentación del cacique en lo que va de torneo. En
los albores del partido ambos elencos buscaron posicionarse en el terreno de
juego y tratar de imponer su idea rápidamente, siendo Palestino el que logró
dominar el encuentro sin generar ocasiones de peligro, mientras Colo-Colo no
lograba plasmar su juego ni encontrar los circuitos que le permiten activar su
sistema. Sin embargo a contar del minuto 20, Colo-Colo comenzó a sentirse más
cómodo dentro de la cancha y paulatinamente se fue acercando al arco custodiado
por Felipe Nuñez y es así como llega el gol de Gonzalo Fierro a través de la
vía del penal en el minuto 29 tras mano
de Roberto Avalos. El gol inoculó a los albos la suficiente claridad y energía
para elaborar claras situaciones de gol, lo que se vio graficado en el minuto
35 con una gran definición de Felipe Flores tras cesión de Fierro. A esas
alturas se podía ver la mejor expresión de Colo-Colo; un equipo intenso que
presiona la salida del rival, con constantes desmarques y un dinámico toque.
Así Colo-Colo se iba con ventaja a los camarines y sabiendo que estaba haciendo
un gran partido, generando ocasiones de gol y convirtiéndolas, además de un
solvente trabajo defensivo, pues Palestino no llegó ni pateó al arco defendido
por Francisco Prieto. Pero en el segundo tiempo Colo-Colo no pudo imponer su
juego y Palestino intentó trasladar sus líneas hacia sectores más ofensivos,
aunque solo pudiendo avanzar hasta tres cuartos de campo rival, donde no
pudieron sobrepasar a la última línea Colocolina, que ya estaba peligrosamente
cerca del arco de Prieto, y, en consecuencia, no generaron grandes ocasiones de
gol salvo hacia el final del partido. Alarmado por el descenso en el nivel del
equipo, el técnico Omar Labruna decidió hacer
entrar a Olivi, Pineda y Fuenzalida. En los últimos 20 minutos Colo-Colo
logró recuperar el control del partido, aunque sin producir el nivel de juego
de la primera mitad. La tranquilidad que exhibió Colo-Colo en esos últimos
retazos del partido combinada con la irresolución de Palestino en los metros de
la cancha propició un tranquilo cierre de partido para los de Labruna, lo que
se vio reafirmado con el tercer gol tras empalme de Flores en área chica tras
centro de Pineda. Era la sentencia final al mejor partido que Colo-colo ha
jugado en mucho tiempo, que dio paso a la algarabía en las tribunas, sembrando
esperanzas en su hinchada siempre deseosa de triunfos. Ahora es de esperar que
Colo-Colo pueda mantener esta estructura en una mayor cantidad de partidos,
aunque eso solo el tiempo lo develará.

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