domingo, 18 de noviembre de 2012

La tregua se terminó...


Se suponía que las elecciones de la ANFP del año 2010, iban a ser un mero trámite para Harold Mayne-Nicholls, pues el hombre gozaba de gran popularidad y prestigio, luego de que bajo su mandato se desarrolló uno de los procesos deportivos más exitosos en la historia del seleccionado chileno de fútbol. Todo marchaba bien en el proceso de renovar su investidura de presidente de la ANFP, pero un punto en su plan de campaña llamó la atención de algunos; ese punto era la distribución de las ganancias del canal del fútbol. Él, por ese entonces, presidente de la ANFP, planteaba  una distribución  equitativa, que permitiera a los clubes más pequeños obtener más ingresos. Los regentes de los clubes más poderosos, ante la propuesta de Mayne-Nicholls y sus posibles consecuencias; no demoraron en crear una lista opositora con Jorge Segovia como presidente y cara más visible, independiente del elegido, lo importante era que asegura el continuismo de un sistema que favorece a los equipos denominadas grandes. Los planes de trabajo que exhibían ambas candidaturas eran prácticamente los mismos, salvo la repartición de las ganancias del canal del fútbol. En los días previos a la elección hubo mucha guerra sucia por parte de ambos bandas que no vale la pena recordar. La discusión era tensa, pero tomo un cariz aun más complicado cuando Marcelo Bielsa, el brillante entrenador que transformó un equipo mediocre en una máquina de jugar bien y ganar, supeditó su continuidad en el cargo a la elección de Mayne-Nicholls como presidente de la ANFP. En una conferencia de prensa inusual, Bielsa no intentó hacer proselitismo político, solo hizo un manifiesto de sus valores como personas, además recalcó que lo esencial del fútbol son los hinchas, aquellos individuos que le brindan todo a su equipo sin condiciones. Al día siguiente de la conferencia de Bielsa, se efectuaron las elecciones; ganó Segovia y no solo perdió Mayne-Nicholls, perdió la selección chilena, perdieron los mismos clubes chilenos, perdió aquel hincha ilusionado que nunca había visto jugar al equipo nacional de manera tan deslumbrante, perdieron todos aquellos que creían en la esperanza de un cambio real en el fútbol chileno. Segovia fue inhabilitado para ejercer como Presidente, se hizo el llamado a nuevos comicios ahora con Ernesto Corona y Sergio Jadue como continuadores ideológicos de Mayne-Nicholls y Segovia, respectivamente. Revivía la esperanza de conservar a Bielsa, ganó Jadue y no lo pudo convencer de continuar en el cargo de entrenador; el rosarino sabía con qué clase de gente estaba tratando y se despedía dejando una indeleble huella en el hincha nacional que supo valorar su dedicación, honestidad y fútbol ofensivo

La nueva directiva debía buscar a un nuevo entrenador y el escogido fue Claudio Borghi, respaldado por su palmarés en Chile y en Argentina, por conocer a gran parte de los jugadores y, porque, según los dirigentes y muchos otros que caen con frecuencia en los facilismos, su ideología de juego basada en el ataque era muy similar a lo Bielsa, por lo que era ideal para continuar con el trabajo del hombre de Rosario. Es curioso que se haya apostado por Borghi como continuador de Bielsa, considerando las profundas diferencias entre ambos. Si bien hay que reconocer que ambos entrenados le dan énfasis al ataque, a un concepto de fútbol ofensivo, los métodos que emplean para respaldar el concepto son disímiles. Bielsa quiere que sus equipos sean dinámicos, vertiginosos, intensos; le gusta que sus jugadores hagan correr la pelota rápidamente y utiliza una serie de jugadas previamente concebidas y mecanizadas para luego ser ejecutadas durante el partido. Borghi, en cambio, apuesta por un fútbol mucho más pausado, con la paciencia necesaria para la apertura de espacios, sin tanta mecanización, otorgándoles mucha libertad a sus jugadores. Existen muchísimas más diferencia entre ellos, pero están son la más notorias, configurando un duelo entre el fútbol urgente de Bielsa y el paciente de Borghi. Pasando a otro ámbito, el directivo, se puede decir que Bielsa procura establecer una relación asimétrica entre él y los jugadores, mientras que Borghi es partidario de crear vínculos íntimos con el jugador y confiar mucho en él. Al parecer no eran tan similares como algunos decían. Estas diferencias no tardaron en demostrarse en la cancha; al principio el equipo aún tenía algunos conceptos bielsistas y jugó bien en los primeros partidos, pero lamentablemente fue decayendo hasta terminar convertido en un equipo feble defensivamente, falto de recuperación de pelota, incapaz de generar un número aceptable de situaciones de gol y con bajo poder de concreción. Una versión mucho más típica de un seleccionado chileno. A pesar de seguir obteniendo buenos resultados el equipo de Borghi jugaba mal, llamaba más la atención por lo que sus jugadores hacían fue del campo o por lo que Borghi ofrecía en conferencia de prensa, muy alejado de lo expuesto en instancias anteriores. Lógicamente, un equipo que jugaba mal y tenía tantos problemas de disciplina, no podía terminar bien y así fue. Chile cayó en cinco partidos de forma consecutiva, salió de la zona de clasificación directa para la Copa del Mundo y las derrotas exhibieron sus falencias de forma más evidente. Después de la quinta derrota Jadue decidió cesar a Borghi en su cargo de seleccionador nacional en pleno camarín, a pesar que días antes lo había respaldado públicamente, por lo tanto, el apoyo solo era de la boca para fuera y solo buscaban obtener los resultados que querían sin importar el cómo, sí el cuándo y el donde, buscando potenciar  una imagen de directivos consecuentes que no son.

Ahora el debate se ha trasladado a la elección del nuevo entrenador de la selección nacional y la competencia se reduce a dos nombres: Jorge Sampaoli y Gerardo Martino.  Independiente de quien sea el escogido, el futuro seleccionador deberá aceptar hundirse un poco en la miseria, sabiendo que deberá convivir con unos dirigentes que han lacerado al fútbol chileno y que han lucrado de él sin sentir la más mínima emoción.

Al parecer todo lo maravilloso que vivimos bajo el mandato de Bielsa durante 4 años fue, en términos de Benedetti, solo una tregua.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Un gran Cavani salva al Napoli de la debacle.


“Cavani, Cavani” corean los fanáticos napolitanos cada vez que Edidon cavani anota un gol y la noche de hoy jueves, ese sería el grito más recurrente en el San Paolo.

El Dnipro llegaba con puntaje perfecto al San Paolo, mientras que el Napoli solo había podido recolectar tres puntos, por lo que obtener una victoria resultaba fundamental para los del sur de Italia. El partido en sus primeros minutos se desarrolló en relación a lo que se asumía como lógico en los prolegómenos del partido: un  Napoli que manejaba con propiedad y sin discusión la pelota y un Dnipro que vivía de la esperanza de concretar un contraataque. El primer gol del partido llegaría por medio de la que sería la figura de la noche: el uruguayo Edinson Cavani.  El delantero uruguayo definió con un remate cruzado ante la salida del portero rival tras un gran pase  desde el centro del campo ejecutado por Dzemaili con la cara externa de su pie. El gol no produjo cambios instantáneos en la temática del partido; el Napoli seguía manejando la pelota e intentaba conseguir el segundo gol, siendo la banda derecha su vía de ataque preferida. Dossena perdió dos claras oportunidades en plena área chica y recién a los 17 un buen remate desde fuera del área genera algo de peligro en la portería del Napoli y luego un cabezazo de Zozulya no pasó muy lejos. A partir del minuto 25 el Dnipro comienza a sentirse más cómodo en ataque y ya no revienta la pelota con desesperación, sino que busca crear situaciones a través del juego hilvanado, aunque sin causar gran peligro, hasta que en el minuto 32 Fedetksiy aprovecha un pivoteo de  Odibe en área chica tras un córner para empatar el partido. A partir de ese momento el juego del Napoli que ya no era bueno hasta antes del gol, empeoró, careciendo de claridad y movimientos ofensivos que propiciaran la apertura de espacio; el Napoli atravesaba mitad de cancha y ya no sabía qué hacer, solo la lucha constante de Cavani en delantera y algún centro de Mesto inquietaban en algo al equipo de Ucrania, además la recuperación de balón no era la mejor, lo que colaborara con las posesiones más prolongadas del Dnipro, que a partir de su gol se vio más tranquilo y haciendo rotar más la peltoa, principalmente, de la mano de su figura, el hábil mediocampista Konoplianka.

El segundo tiempo iniciaba con un Dnipro que intentaba demorar las acciones desde el primer segundo, ante un Napoli que daba síntomas de desesperación. Un cabezazo del  defensor argentino Federico Fernández, de muy buen partido, rozó el poste y a los 52 el Dnipro daba la gran sorpresa con el gol de Zozulya. El Napoli perdió el balón en la gestación del ataque y el Dnipro aprovechó eso para ejecutar una salida rápida que terminó con un remate cruzado del delantero que encontró débil respuesta en Roseti. 2-1 y un Napoli que no demostraba buen juego, debía luchar, además, con la angustia y desesperación que provocan estas situaciones, no solo en el cuerpo técnico y los jugadores, sino que también en los aficionados. Desde la banca enviaron una respuesta rápida con los ingresos de Hamsik e Insigne en desmedro de Donadell y Vargas. En el Dnipro ingresó Giuliano. Así el Napoli buscaba potenciar su ataque en base a individualidades influyentes en su juego, pero aún así no logró generar mucho peligro en el arco del Dnipro, que tuvo una clara oportunidad de alargar la diferencia cuando Odibe se encontró solo en el área chica con el balón, pero su remate salió desviado. Alguna aparición de Insigne, otra de Mesto y nada más; eso sería lo que mostraba Napoli en ofensiva acompañado de mucho ímpetu pero de pocas ideas. Pero alguien tenía algo que decir al respecto: Edinson Cavani. El uruguayo demostró que  es de esa clase de jugadores que aparecen cuando su equipo más lo necesita, cuando la pelota parece quemar en los pies ellos la piden. El uruguayo comenzaría su arremetida final con un gran tiro libre desde considerable distancia. Luego aparecería en área chica para concretar una gran jugada entre Dossena, Insigne y Hamsik ; pelota sacada en corto desde el córner por Hamsik, quien envía a Dossena, quien cede para Insigne, que rompe los esquemas con un taco que deja solo a Hamsik en el sector izquierdo y este ubica a Cavani, que solo tiene que hacer el pase a la red. Con este gran gol el Nápoli ya tenía la victoria y los hinchas napolitanos estaban ya más tranquilos en el San Paolo. Pero el que no estaba tranquilo, era Cavani quien necesitaba saciar sus ansias de gol y lo haría ganando la posición a un defensor tras un rechazo y ubicando, posteriormente, la pelota junto al palo; un auténtico golazo. El gol completaba un póker para el uruguayo. Final del partido y Cavani, como tantas otras veces, terminaba como el gran héroe del equipo, brindándole una gran actuación y tres importantes puntos en su afán de clasificar en la fase de grupos. Sin embargo, el partido nos dejó una mala imgen del Napoli en general; un equipo sin ideas en ofensivas y un tanto frágil en defensa. Por su parte el Dnipro estuvo cerca de llevarse una victoria que hubiera sido sorpresiva incluso para ellos, porque los errores del rival le permitieron ponerse en ventaja y nunca mostraron la convicción de ganar el partido.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Borussia Dortmund vence merecidamente al Real Madrid.


En la previa del partido ambos equipos sabían que podían obtener muchos réditos de este partido; ambos equipos podían prácticamente sellar su clasificación y, además, demostrar su capacidad en un partido de tan alta exigencia. José Mourinho tenía que improvisar nuevamente con su defensa debido a las lesiones de algunos jugadores; Ramos como lateral derecho, Varane y Pepe en el centro y Essien como lateral izquierdo.  El estadio obviamente estaba lleno escenificando un partido que se creía iba a ser bueno y lo fue. Desde el primer minuto se vio un partido con un ritmo intenso en el que cada equipo intentaba imponer sus condiciones y en esa lucha sería el Real Madrid el que tomaría ventaja durante los diez primeros minutos. El conjunto blanco pudo manejar la pelota y sentirse cómodo en la cancha, aunque no logro generar situaciones claras de gol. Pero el Dortmund es un equipazo y comenzaría a plasmar su juego en la cancha. El Borrusia fue un equipo corto y ordenado que partía presionando sobre la salida del equipo rival e,instantáneamente, adelantaba su última línea para achicar, dejando poco espacio para que el Madrid maniobrara. En ofensiva los alemanes involucraban mucha gente por lo que era muy fácil para sus jugadores encontrar apoyos en cualquier sector, además los ofensivos del Dortmund fueron muy móviles lo que confundió a la defensa blanca. A los 11 minutos, el excelente Sebastian Kehl probó con un buen remate de media distancia que encontró buena respuesta en el golero Casillas, luego Khedira saldría lesionado dejándolo su lugar a Modric. Con esto se suponía que el Madrid encontraría soluciones a sus problemas en la salida, pero no fue así, de hecho el primer gol del Dortmund llega por un muy mal pase en la salida y que terminó con una buena definición de Lewandowski. Iban 35 minutos y el Dortmund expresaba diferencia en el marcador en un partido que aún era parejo y que favorecía en la posesión del balón al Madrid. Pero el empate llegaría casi de inmediato con una de sutil definición de Cristiano Ronaldo ante el arquero Weidenfeller, tras un gran pase desde el centro del campo de Ozil. La dupla del portugués con el alemán funciona de maravillas: 21 asistencias del alemán para el portugués y 4 del portugués para el alemán. El primer tiempo terminaría con un empate que reflejaba la paridad de ambos equipos en la primera mitad. El trámite tuvo dominador cambiante: arrancó mejor el Madrid pero terminó mejor el Dortmund. Pero en el segundo tiempo no habría paridad: el Dortmund fue superior de principio a fin frente a un Madrid que no encontraba respuestas colectivas ni individuales. El Dortmund continuó presionando y achicando, con su movilidad y volumen en ofensiva, pero en el complemento concentró su ataque en la banda izquierda del Real Madrid, aprovechando la incomodidad de Essien y que Ronaldo no bajaba a ayudar, obligando a Modric a desplazarse hacia ese sector. Desde el primer momento el Borussia salió a marcar la diferencia; Gotze estuvo cerca en el 49 pero un fenomenal Casillas alcanzó a desviar la pelota al igual que lo hizo ante un tiro libre venenoso de Reus un minuto después. El Madrid contestaría en el minuto 54 mediante su mejor jugador en el segundo tiempo: Angel Di María. El argentino estuvo cerca de convertir en un mano a mano contra la defensa del Dortmund tras una transición rápida del Real, pero su remate salió apenas desviado. Sería la llegada más clara del Madrid en el segundo tiempo. El Borussia siguió explotando la banda izquierda del Real Madrid y fue así como llegaría el segundo gol. Un centro desde el sector izquierdo encuentra débil resistencia en casillas que desvía con los puños, el rebote cae en el lateral izquierdo Schmelzer quien con un potente remate pone el 2-1 para los suyos. Lo bueno del Dortmund es que no cambió nunca su forma de jugar; a pesar de obtener la ventaja siguió atacando ante un Madrid que no sabía qué hacer. Higuaín entró por Benzema pero poco pudo hacer para cambiar la historia. En el Dortmund el muy buen jugador Gundogan entró para manejar la pelota en el medio cumpliendo una buena labor. Los minutos transcurrieron y el desarrollo del partido no cambió y finalmente el árbitro Kassai pitó el final del partido. El dortmund se queda con una más que merecida victoria que le permite liderar en solitario su grupo en Champions League. Los de Kloop demostraron que están listos para competir en el más alto nivel internacional con un interesante juego. Por su parte, el Madrid sigue sin poder ganar en Alemania y hoy mostro que muchas veces terminan dependiendo de sus individualidades sin tener un sistema lo suficientemente sólido que respalde tanto talento.

martes, 23 de octubre de 2012

El Manchester United gana con gran remontada.


Iban 2 minutos cuando apareció Alan puso el uno a cero para el Sporting Braga tras cabecear un centro desde la izquierda aprovechando que Butter no cerró como debía.  El United no quería desperdiciar tiempo, por lo que se volcó en campo adversario, pero sin ideas claras sobre cómo crear situaciones. Van Persie y Rooney se ubicaban por detrás de Hernández y eran los jugadores más participativos en el ataque del conjunto inglés, pero no los únicos, el Manchester intentaba integrar a sus laterales y a los jugadores del mediocampo, lo que le daba mayor volumen a su ataque, pero, por otra parte, dejaba grandes espacios vacíos que el Braga ocupaba para administrar de buena manera la pelota con jugadores como Rúben Micael, Eder, Hugo Viana y Alan. Además el Manchester tenía problemas en la recuperación de  balón lo que, obviamente contribuía al juego de los portugueses en mitad de cancha y en la transición defesa-ataque. A los 20 minutos de juego realizó una gran jugada por el sector izquierdo del ataque; recibe el balón marcado por Carrick al que elimina con una gran finta, gana línea de fondo y envía el centro hacía atrás para que Alan conecte un buen remate y anote el 2-0. Ahora sí la sorpresa y la preocupación invadían Old Trafford, pero esto no afecto el espíritu de los jugadores del United, quienes siguieron intentando, hasta que en el minuto 25 el “Chicharito” Hernández anotó el descuento tras centro de Kagawa. Un gol merecido y que llegaba en el momento preciso para evitar que el United cayera en desesperación, cosa que nunca hizo. A partir del primer gol siempre dio la sensación que el empate del United estaba a punto, que en cualquier llegaría. El Braga comenzaba a acusar cierto nerviosismo y era más feble en defensa, aunque eso no fue del todo aprovechado por un Manchester United que todavía no encontraba las herramientas que le permitieran crear situaciones de gol claras.

Al inicio del segundo tiempo Nani entró en reemplazo de Kagawa, una movida que traería buenos resultados para los locales.  El United mejoró en la segunda etapa, logrando mayor juego por las bandas, con Rooney y Nani bien abiertos, con un Van Persie que también se recogía unos metros para participar de la jugada, mediocampistas y laterales que se involucraban ofensivamente y un Hernández que supo donde ubicarse para ser letal. Así no fue extraño que Evans pusiera el empate tras un corner de Van Persie que nunca pudo ser rechazado por la defensa lusa y tampoco tuvo nada de extraño que nuevamente el “Chicharito” se hiciera presenta en el marcador con un gol de cabeza tras gran centro desde la derecha de Cleverley. El mexicano tuvo un muy buen partido, sabiendo identificar las zonas donde debía aparecer, bien por él. A partir de ese momento el United no ataco con la misma intensidad, pero aun así pudo haber aumentado la diferencia mediante Van Persie que falló, estando solo, un mano a mano con el arquero. El Braga tomó posesión de la pelota pero no supo como manejarla en un escenario adverso y no crearon ninguna jugada de real peligro para el arco defendido por De Gea, que tuvo una salida horrible, que pudo haber terminado mal para el United. En fin el United fue un merecido triunfador demostrando fútbol y coraje para dar cuenta de un Sporting Braga que encontró un escenario ideal para desplegar su fútbol sobre el césped de Old Trafford, pero que no supo dar respuestas a las vicisitudes del partido. El Manchester mantiene el liderato del grupo y se va sabiendo que hoy rindieron una buena prueba, psicológica y futbolísticamente.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Steven Gerrard: La leyenda viviente de Anfield Road.


La consigna más famosa de los hinchas del Liverpool F.C. es: “You´ll  never walk alone”, que traducido al español significa: tú nunca caminaras solo. Y si hay alguien que siempre ha estado junto al Liverpool ese es Steven Gerrard, quien no ha defendido otra camiseta que no sea la roja del Liverpool. Nacido en Liverpool, Merseyside, el 30 de mayo de 1980 debutó con los reds el 29 de Noviembre de 1998 en un partido ante el Blackburn Rovers F.C., ingresando en reemplazo de Vegard Heggem en la parte final del segundo lapso. Pero Steven sabía desde mucho antes lo que era calzarse la camiseta del Liverpool; ingresó en la  Academia Juvenil del conjunto inglés cuando tenía 9 años de edad y no tardó en destacarse entre sus compañeros y demostrar que jugadores como él no aparecen con regularidad, lo que implicó que desde muy joven tuviera que soportar mucha presión, más de la necesaria, lo que lo llevó incluso a intentar enrolarse en el Manchester United, el clásico rival del Liverpool, pero finalmente se quedó para convertirse en uno de los jugadores más relevantes dentro de la exitosa historia de los reds.

El paso del tiempo terminó por confirmar lo que Gerrard anunciaba de pequeño, es decir, que era un crack. Steven Gerrard ha dado muestras de ser uno de los mediocampistas más completos del mundo. Si hubiera que elaborar un perfil técnico de él como jugador podríamos señalar algunos puntos: posee un gran remate tanto con balón detenido como en movimiento; posee un gran recorrido lo que le permite involucrarse en defensa y en ataque; es un buen recuperador de balones y un distribuidor en la zona media; tiene mucha movilidad lo que le facilita la recepción del balón; posee una gran conducción con el balón; tiene un respetable cabezazo; es un muy buen definidor de cara al gol lo que se ve reflejado en los 203 goles anotados con su querido Liverpool F.C. más los 19 anotados con la camiseta de su selección. Obviamente quedan muchos aspectos técnicos por considerar en Gerrard, pero Steven no solo posee una gran técnica, sino que también posee otras características que lo convierten en un jugador de leyenda. Es un gran profesional, un jugador mucho más inteligente que la media, tiene coraje, garra y rebeldía en los momentos cruciales para echarse el equipo al hombro y un liderazgo a toda prueba. Es el jugador que representa el sentir del hincha más sacrificado, poniendo todo de sí para ayudar a su equipo.
Con la camiseta del Liverpool Steven Gerrard ha conseguido todos los títulos posibles a nivel europeo. Copa de la UEFA (hoy Europa League), Supercopa de Europa y Champions League figuran en su palmarés, siendo esta última la obtenida de manera más espectacular. Ya había ganado la Copa de la Uefa anotando un gol en el rocambolesco 5-4 ante la revelación de aquel campeonato, el Deportivo Alavés. Pero lo sucedido en Estambúl fue increíble; terminado el primer tiempo el marcador indicaba que el AC Milan ganaba por tres goles a cero, con un gol de Paolo Maldino y dos de Hernán Crespo, con lo que muchos pensaron que la victoria del conjunto de Milán estaba sellada. Pero el Liverpool tenía algo que decir y en base a presión, buen juego y, por sobre todo, mucho coraje logro protagonizar una de las remontadas más épicas en la historia del fútbol. Primero fue Steven Gerrard quien descontó, luego Vladimir Smicer estrechó aún más las cifras con un remate desde fuera del área y finalmente Xavi Alonso puso el 3-3 con un dramático gol después de desperdiciar un penal ante Dida y convertir en el rebote. El partido fue a tiempo extra, donde los equipos no lograron deshacer el empate, aunque el AC Milan fue superior y estuve cerca de hacerlo especialmente con un gol que dilapidó Shevchenko, por lo que se tuvo que recurrir a los lanzamientos penales donde el Liverpool se impuso por 3-2. Así, Gerrard conseguía el título más importante de su carrera, pero no sería la última final dramática que le tocaría vivir. El año 2006 se transformaría, como en tantas otras ocasiones, en el héroe de su equipo en la final de la FA Cup ante el West Ham United. Los reds caían por 2-0, pero apareció Gerrard para dar una asistencia y convertir un gol y así dejar el partido igualado. Sin embargo el conjunto de Londres anotó el 3-2 y complicó de sobremanera al Liverpool que conseguiría el empate en el minuto 92 con un golazo desde fuera del área. En los penales Gerrard convirtió el suyo y vió como Reina detuvo el penal decisivo que le dio el triunfo al conjunto de Liverpool. Una nueva estrella para los reds de la mano de su histórico capitán. A nivel local Steven Gerrard también ha ganado otra FA cup, dos Carling Cup y dos Community  Shield. La Premier League le ha sido esquiva: nunca ha podido ganarla, a pesar de estar bastante cerca en algunas ocasiones, la última de ellas con Rafa Benítez en el banco y con un Fernando Torres demoledor en delantera.



 Con la selección inglesa debutó el 31 de Mayo de 2000 en Londres ante la selección de Ucrania, partido en el cual los ingleses se impusieron por dos goles a cero. Una lesión le impidió participar del Campeonato del Mundo de Corea y Japón 2002. Sí pudo participar y ser buena figura en el mediocampo junto a Lampard y Scholes en la Eurocopa de Portugal 2004, donde su equipo fue eliminado en cuartos de final por el conjunto local vía lanzamiento penales. Esto se repetiría en el Mundial de Alemania, también en cuartos de final y también vía lanzamientos penales, los portugueses eliminaron a los ingleses en un intenso partido. A esas alturas Gerrard ya era un referente de la selección inglesa gracias a su talento y liderazgo. Steven Gerrard participó en el Mundial de Sudáfrica donde se proclamó como el segundo goleador de Inglaterra en los mundiales de la última década, con tres goles, solo siendo superado por Michael Owen. En este campeonato Inglaterra exhibió un bajo nivel y cayó eliminado ante Alemania en octavos de final, en un partido que derivó en polémica debido a un legítimo no sancionado para los ingleses. En la Eurocopa de Polonia-Ucrania Gerrard participó con su selección, cayendo eliminados en cuartos de final vía lanzamientos penales ante Italia.

Hoy en día Steven Gerrard es reconocido mundialmente como uno de los mejores jugadores del mundo y unos de los mediocampistas más completas que haya dado la historia del fútbol. Su estilo de vida reservado le ha impedido causar la sensación en un mundo que muchas veces se deja llevar por cosas ajenas al fútbol perdiendo atención en lo verdaderamente importante. A pesar de todo el reconocimiento y la admiración que la figura de Gerrard despierta en su país, siendo incluso nombrado miembro de la Orden del Imperio Británico, y en todo el mundo él sabe muy bien que en ningún lugar es tan querido como en Liverpool. Donde los hinchas han desarrollado un sentido de pertenencia hacia él y donde él también ha desarrollado ese sentido en torno al club. Steven Gerrard pertenece a la esencia de un club inmensamente grande; siempre ha estado del Liverpool y nunca lo ha dejado caminar solo.